Servicio Multimedia

Indiscutiblemente Délia Tétreault ha sido vanguardista en el uso de los medios de comunicación (MCS) de su tiempo, especialmente de la prensa escrita. A partir de 1926 la utilización de la "linterna mágica" (precursor del proyector de diapositivas) lo comprueba. No hay duda de que haya sido una inspiración favorable a las que trabajaron como colaboradoras inmediatas en la utilización de las medios de comunicación para anunciar la Buena Nueva a las personas que aún no la conocían. (Const. M.I.C., No 2).

Madre Délia ha acogido los MCS muy naturalmente. Descubrió en ellos medios de comunicación susceptibles de llegar a sus compatriotas y aun a las personas más alejadas. Anticipó la preocupación del Concilio Vaticano II que recomienda  usarlos para proclamar muy alto el Evangelio.

El interés y la preocupación de Madre Délia por las comunicaciones sociales, su rol por la evangelización y el despertar de la conciencia misionera forman parte de nuestra herencia comunitaria. Partiendo de la "linterna mágica" hasta la cámara numérica, centenares de M.I.C. de muchas nacionalidades han integrado a sus compromisos apostólicos esos valiosos instrumentos. Las que nos precedieron han trazado la ruta y nos alegramos seguir adelante en la línea de esas mujeres visionarias. Hoy día, el video y el Internet tomaron su lugar como canales para la transmisión del mensaje de amor de Jesucristo y para hacer visibles los signos del Reino que llegan a través de la vida y del compromiso de las M.I.C.