Las Noticias

Du 2020-03-15 au 2020-03-28

Tercer domingo de cuaresma

Aun así, nos llenamos de pánico y no vemos lo que es obvio cuando estamos buscando freneticamente al Señor, especialmente durante los momentos de gran necesidad. Nos olvidamos que Dios esta tan cerca de nosotros como el aire que respiramos; un error que la mujer Samaritana casi comete en su propio encuentro con Jesús junto al pozo. El Señor esta junto a ella – de hecho El esta justo en frente de ella- pero el hecho de que un hombre Judío espontáneamente le pidiese algo de beber es tan sorprendente para ella que casi es incapaz de reconocer aquel quien le esta hablando. Felizmente, ella se da cuenta de que “posiblemente sea Cristo” y la gratitud que siente la mueve a dejar abandonada la jarra con agua y a correr hacia el pueblo para anunciar a los habitantes las Buenas Nuevas de su encuentro con Jesús.

Ya sea en el desierto o junto al pozo, las señales de la presencia de Dios siempre se hallan entre nosotros y, así como la mujer del Evangelio, esto es algo por lo que tenemos que estar agradecidos. La gratitud que sentimos y que expresamos por estas señales produce confianza: confianza en Dios y confianza en aquellos quienes son señales del amor de Dios para con nosotros. “Solamente confine en el Señor,” escribe San. Francisco de Sales, “y El continuara guiándolos con prudencia para que puedan afrontar cualquier cosa. Dondequiera que ustedes no puedan caminar, Dios los llevara en Sus brazos.”

Oremos para que podamos convertirnos en señales de la presencia de Dios en las vidas de los demás, como muestra de gratitud por todos aquellos momentos en que el Señor nos ha llevado entre sus brazos.

Du 2020-03-07 au 2020-03-23

Segundo domingo de Adviento

Jesucristo vino al mundo para “servir” a la humanidad. Lo dijo en numerosas ocasiones. Y lo hizo durante toda su vida en la tierra.

Es precisamente sirviendo, “siendo siervo”, como Jesucristo quiso mostrar a la humanidad lo grande que es el amor de Dios.

Servir consiste en buscar siempre la felicidad del otro. Consiste en compartirlo todo. Servir es tan importante que nos lleva a perderlo todo, ¡incluso la vida!

Servir es el único medio de hacer felices a los demás, de cambiar el mundo y de devolverle la capacidad de amar. Es el único medio de hacer comprender a la humanidad hasta qué punto Dios sirve, ofrece, reparte, distribuye su amor a todos.

Es una tarea difícil. Algunos dicen que es imposible. Jesús nos demuestra que no lo es tanto, Él lo consiguió y nos invita a que nosotros también lo intentemos. Pero... ¿cómo? Jesús nos da las pistas: mirando más allá de las apariencias; sirviendo y ofreciendo nuestra paciencia, nuestra alegría, nuestro perdón; caminando hasta el final, sin cansarnos y tirar la toalla a mitad de camino. Con Jesucristo los cristianos logran que la vida triunfe sobre el mal y la muerte.

La Cuaresma es el tiempo en que nosotros, los cristianos, siguiendo al Señor Jesús, aprendemos a servir, a ofrecer lo mejor que tenemos para que el otro sea feliz. Estamos en Cuaresma, un tiempo para aprender a servir.

Aprender a servir, explicando a un compañero el problema que no entiende. Aprender a servir, no criticando a los demás, sino ayudándoles a mejorar. Aprender a servir, cumpliendo con nuestras obligaciones. Aprender a servir, perdonando de corazón a aquellos que nos molestan. Aprender a servir, pensando siempre en la felicidad de los que están a mi alrededor.

Du 2020-03-01 au 2020-03-18

Primer domingo de cuaresma

«Se quedó en el desierto cuarenta días». El desierto será el escenario por el que transcurrirá la vida de Jesús. Este lugar inhóspito y nada acogedor es símbolo de prueba y purificación. El mejor lugar para aprender a vivir de lo esencial, pero también el más peligroso para quien queda abandonado a sus propias fuerzas.

«Tentado por Satanás». Satanás significa “el adversario”, la fuerza hostil a Dios y a quienes trabajan por su reinado. En la tentación se descubre qué hay en nosotros de verdad o de mentira, de luz o de tinieblas, de fidelidad a Dios o de complicidad con la injusticia.

A lo largo de su vida, Jesús se mantendrá vigilante para descubrir a “Satanás” en las circunstancias más inesperadas. Un día rechazará a Pedro con estas palabras: “Apártate de mí, Satanás, porque tus pensamiento no son los de Dios”. Los tiempos de prueba hemos de vivirlos, como él, atentos a lo que nos puede desviar de Dios.

«Vivía entre alimañas, y los ángeles le servían». Las fieras, los seres más violentos de la tierra, evocan los peligros que amenazarán a Jesús. Los ángeles, los seres más buenos de la creación, sugieren la cercanía de Dios que lo bendice, cuida y sostiene. Así vivirá Jesús: defendiéndose de Antipas al que llama “zorra” y buscando en la oración de la noche la fuerza del Padre.

Hemos de vivir estos tiempos difíciles con los ojos fijos en Jesús. Es el Espíritu de Dios el que nos está empujando al desierto. De esta crisis saldrá un día una Iglesia más humilde y más fiel a su Señor.