Las Noticias

Du 2020-03-18 au 2020-04-08

Dia Mondial del Agua

Du 2020-03-15 au 2020-03-28

Tercer domingo de cuaresma

Aun así, nos llenamos de pánico y no vemos lo que es obvio cuando estamos buscando freneticamente al Señor, especialmente durante los momentos de gran necesidad. Nos olvidamos que Dios esta tan cerca de nosotros como el aire que respiramos; un error que la mujer Samaritana casi comete en su propio encuentro con Jesús junto al pozo. El Señor esta junto a ella – de hecho El esta justo en frente de ella- pero el hecho de que un hombre Judío espontáneamente le pidiese algo de beber es tan sorprendente para ella que casi es incapaz de reconocer aquel quien le esta hablando. Felizmente, ella se da cuenta de que “posiblemente sea Cristo” y la gratitud que siente la mueve a dejar abandonada la jarra con agua y a correr hacia el pueblo para anunciar a los habitantes las Buenas Nuevas de su encuentro con Jesús.

Ya sea en el desierto o junto al pozo, las señales de la presencia de Dios siempre se hallan entre nosotros y, así como la mujer del Evangelio, esto es algo por lo que tenemos que estar agradecidos. La gratitud que sentimos y que expresamos por estas señales produce confianza: confianza en Dios y confianza en aquellos quienes son señales del amor de Dios para con nosotros. “Solamente confine en el Señor,” escribe San. Francisco de Sales, “y El continuara guiándolos con prudencia para que puedan afrontar cualquier cosa. Dondequiera que ustedes no puedan caminar, Dios los llevara en Sus brazos.”

Oremos para que podamos convertirnos en señales de la presencia de Dios en las vidas de los demás, como muestra de gratitud por todos aquellos momentos en que el Señor nos ha llevado entre sus brazos.

Du 2020-03-07 au 2020-03-23

Segundo domingo de Adviento

Jesucristo vino al mundo para “servir” a la humanidad. Lo dijo en numerosas ocasiones. Y lo hizo durante toda su vida en la tierra.

Es precisamente sirviendo, “siendo siervo”, como Jesucristo quiso mostrar a la humanidad lo grande que es el amor de Dios.

Servir consiste en buscar siempre la felicidad del otro. Consiste en compartirlo todo. Servir es tan importante que nos lleva a perderlo todo, ¡incluso la vida!

Servir es el único medio de hacer felices a los demás, de cambiar el mundo y de devolverle la capacidad de amar. Es el único medio de hacer comprender a la humanidad hasta qué punto Dios sirve, ofrece, reparte, distribuye su amor a todos.

Es una tarea difícil. Algunos dicen que es imposible. Jesús nos demuestra que no lo es tanto, Él lo consiguió y nos invita a que nosotros también lo intentemos. Pero... ¿cómo? Jesús nos da las pistas: mirando más allá de las apariencias; sirviendo y ofreciendo nuestra paciencia, nuestra alegría, nuestro perdón; caminando hasta el final, sin cansarnos y tirar la toalla a mitad de camino. Con Jesucristo los cristianos logran que la vida triunfe sobre el mal y la muerte.

La Cuaresma es el tiempo en que nosotros, los cristianos, siguiendo al Señor Jesús, aprendemos a servir, a ofrecer lo mejor que tenemos para que el otro sea feliz. Estamos en Cuaresma, un tiempo para aprender a servir.

Aprender a servir, explicando a un compañero el problema que no entiende. Aprender a servir, no criticando a los demás, sino ayudándoles a mejorar. Aprender a servir, cumpliendo con nuestras obligaciones. Aprender a servir, perdonando de corazón a aquellos que nos molestan. Aprender a servir, pensando siempre en la felicidad de los que están a mi alrededor.